Artículo

No se busca líder

Ya no se busca líder. Ni seguidores. Esto invita al acomodamiento de dichos seguidores. Y, sobre todo, a un virus que se extiende rápidamente por la organización: el victimismo. Es decir, yo me quejo, pero ha de ser otro el que me resuelva mi problema… que tal vez esté generando yo mismo con mi actitud.

Así funcionaban, funcionan, y tristemente funcionarán muchas organizaciones que parece que todavía no se han dado cuenta que el mundo ha cambiado. O tal vez sí, pero hay miedo al cambio, sobre todo por ignorancia.

Nos enseñaron a conseguir resultados en la Universidad. Los últimos tiempos nos han obligado a aprender a dirigir personas a través de la inteligencia emocional y del coaching. Pero ahora toca gestionar el cambio y para ello, una organización no puede depender de un líder.

 Convertir a trabajadores en líderes

Tal vez en el futuro veamos en una solicitud de trabajo: “No se busca líder. Se busca creador de líderes”. Este sí es el futuro y el gran reto: ¿cómo convierto a cada trabajador en un líder en sus tres dimensiones?:

  1. Ser líder de sí mismo.
  2. Liderar.
  3. Crear más líderes.

Recientemente en un grupo empresarial explicaba estas tres dimensiones y se planteaban crear un programa para formar líderes. No para quienes fueran siendo jefes, sino para quienes entraban en la empresa.

Sí, como oyen, para quienes entran en la empresa. Es necesario introducir en sus chips, en su ADN, ese tipo de liderazgo colectivo y colaborativo para poder afrontar los retos que todavía no existen pero que vendrán.

Sólo desde este liderazgo podremos transformar una organización lenta en adaptable y rápida para poder sobrevivir en los tiempos VUCA (volátil, incierto, complejo y ambiguo).

Implicación para el liderazgo compartido

Pero esa mentalidad de ser líder a crear líderes requiere muchas cosas:

  • Generosidad.
  • Visión a largo plazo.
  • Inteligencia emocional.
  • Ambición de progreso.
  • Aprendizaje.

Sin embargo, puede ser que topemos con la realidad reflejada por John Maynard Keynes: “La verdadera dificultad al cambiar el curso de cualquier organización reside no en desarrollar nuevas ideas, sino en librarse de las viejas”.

Por lo tanto, quienes sepan crear líderes a lo largo de toda la organización, que a su vez sepan crear más líderes, estarán generando ilusión, implicación, responsabilidad, inteligencia y liderazgo colectivo. ¿Qué más se puede pedir?

Redacción APD
Toda la actualidad de la Comunidad Global de Directivos en un nuevo canal de contenidos digitales.
Comentarios

Añade tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ahora estás visualizando el contenido de APD zona centro.
Si lo deseas puedes acceder a los contenidos adaptados a tu zona geográfica